_La belleza de
Asturias_
(Serventesios)
Me pierdo en el orvallo de la Asturias,
en sus montañas altas majestuosas,
dónde Pelayo fraguo las victorias,
con ayudas divinas, milagrosas.
Me pierdo por la cueva la -Santina -
la virgen por Asturias venerada,
cargada de belleza cristalina,
dando luz a la tierra no usurpada.
Me pierdo entre romeros y sus danzas,
por los huertos que crecen amapolas,
en los campos de verdes
esperanzas,
y en los mares bravíos con sus olas,
Me pierdo en las riberas primorosas,
en sus encantos lindos,
naturales,
donde brotan esencias prodigiosas.
aromando a los vientos y a mortales.
Hechizan sus aldeas tan divinas,
perdidas entre valles y montañas,
cubiertas por cendales de neblinas,
que embrujan con sus formas tan
extrañas.
Me pierdo en monumentos y sus glorias,
mostrándonos las huellas enmarcadas,
que flamean mostrando sus historias,
recordando vivencias admiradas.
Difícil ensalzar la preciosura,
de esta Asturias que es flor inigualable,
mirarla es ver un cielo de hermosura.
¡Toda ella es celestial, incomparable!
M. Ángel