martes, 25 de abril de 2017


_Amores callados_
(Pareados Alejandrinos)


Tu alegría se escinde, quién tu sonrisa apaga.
¿Quién de tanta tristeza tu corazón  embriaga?

Dime niña amorosa, porque tantos suspiros.
¿Quién es el que procura, con su maldad heriros?

Veo estás empapada por lágrimas vertidas,
por esos ojos tiernos de miradas perdidas.

Hermosa muñequilla, de imagen majestuosa,
reflejo de la noche, locura primorosa.

No quiero verte triste, ni mirar qué sollozas,
ni saberte apenada  por amor que no gozas.

Si pudiera alegrarte, sonrisa devolverte,
pediría  a tu cielo  me dejara quererte.

¡Dices, ser yo la causa de todos tus dolores!,
que con delirio me amas, que anhelas mis amores.

¡Oh! niña primorosa, locura de los vientos,
tus palabras me quitan torturas y tormentos.

Mis amores divinos,  guardados en secreto,
por temor vida mía  me pusieras tu veto.

Así, que soy causante de las tristezas tuyas,
 mientras a otros culpaba  por herirte con puyas.

 Perdona mi ignorancia  linda flor del encanto,
por causar sufrimiento  deseándote tanto.

En tus ojos miraba  la beldad de los cielos.
Me encendías de amores, me causabas desvelos.

Tus andares de diosa, tu elegancia tan fina,
 me mostraba el encanto de la flor más divina.

Brindemos con cariños, celebremos amores,
sellemos nuestras bocas, con besos de colores.

Es la belleza tuya, chifladura de ensueños
Gocemos los placeres, vivamos nuestros sueños.


Manuel Ángel Calzón Díaz.


miércoles, 8 de marzo de 2017


CUARTETO – CUARTETO.

Es una variante original del poeta Manuel Ángel Calzón Díaz.
Avilés – Asturias – España. 
Está formado por tres pareados y dos cuartetos dodecasílabos.
El primer hemistiquio de cada verso de cuartetos y pareados, no debe terminar en
palabra  aguda. Por el contrario, el segundo hemistiquio de cada verso,
debe acabar en palabra aguda, CON, O SIN TILDE, y rima consonante.
Acento obligatorio en: - 5 - de cada primer hemistiquio. -11- de los segundos
hemistiquios. Si el primer hemistiquio de cualquier verso acaba en vocal, el hemistiquio
 que le procede (2º)  NO puede empezar por vocal.
Rima: A. A – B. C. B. C. – A. A. -  B. C. B. C. -  A. A.

_Diosa del cielo_
(Cuarteto – Cuarteto)

Musa del encanto, diosa del amor
me causas delirio, me matas dolor.


Chiquilla divina, mi humilde  versar,
es fuente de amores y loco placer,
al ver en tus ojos tu tierno  mirar,
  me llenas  muñeca de dulce  querer.

¡Oh, diosa del cielo!,  del campo la flor,
es cosa de encanto,  mirar tu candor.

En estos  mis versos, no debo contar,
amores vividos en tiempos de ayer.
Si a ti te ganara tan plácido amar
acógeme niña, con dulce mecer.

Preciosa la vida,  delirio, primor,
al ver que te tengo gozando de “amor”.


Manuel Ángel Calzón Díaz.

sábado, 11 de febrero de 2017


Quebrantaste el querer, te arrepentiste,
y mis ojos  se opacan al no verte,
y fenezco chiquilla  al no tenerte,
y  saber  por riqueza tú te fuiste.

Hermosura de flor, camino triste,
la alegría por penas se revierte.
al perder tu querer y toda suerte,
y el candor  inexperto que me diste.

Mariposa divina, flor de ensueños,
trastocaste   quereres  y  retozas
el amor  recordando  mis diseños.

Torbellino que arrasas y destrozas,
sufrirás las nostalgias en tus sueños,
al faltarte el cariño que no gozas.

Manuel Ángel calzón Díaz.




lunes, 9 de enero de 2017

_Fantasías del poeta_ (Serventesios alejandrinos)




_Fantasías del poeta_
(Serventesios alejandrinos)

Te presiento  en los  vuelos de las aves que   pasan,
y te miro en  las olas  que muy suaves se mecen.
En las playas de arena que con mimo me abrasan.
En los ríos, los campos, en las flores que crecen.

En  tus  labios ardientes que van siempre conmigo.
En caricias muy tiernas que concibo al soñarte.
En visiones que tengo de ternuras contigo.
En los versos que  escribo, que suscitan pensarte.

En  mi mente amorosa, que te busca y te llora.
En tu  boca sublime con sabor a canela.
En las noches con sombras, en la luz de la aurora.
En el niño en la cuna que sonrisa desvela.

En la estela del rayo, que aniquila, fulmina,
en los bosques frondosos, en el fuego, en la  sombra.
En claveles y rosas, en la imagen divina,
en el eco sonoro que le escucho te nombra.

Olvidarte no puedo, ni lo intento siquiera,
con pensarte chiquilla, tu nirvana vislumbro,
y te miro en las nubes, en la luna  señera,
y me muero de amores si en tu sol no me alumbro.


Manuel Ángel Calzón Díaz.